Este blog nace con la intención de compartir con todos/as vosotros/as nuestras experiencias y vivencias en Ghana. Nace con la misma ilusión que afrontamos nosotros nuestro viaje a África. Y además queremos que sea un punto de encuentro entre nosotros y vosotros/as, en dónde os contemos y nos contéis. Esperamos que en estos dos meses podamos ilusionaros y, al igual que nosotros, podáis llevar a África en la mirada.

Denne blog er oprettet med det formål at dele vores oplevelser i Ghana med jer. Den oprettes med stor illusion nu da vi står over for vores tur til Afrika. Vi vil ønske at dette kan blive et ”mødested” mellem os og jer, hvor vi fortæller, og I kan deltage. Vi håber, at vi i disse to måneder kan give jer de samme forhåbninger, som vi har, og at I vil vende Blikket mod Afrika.

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viernes, 8 de octubre de 2010

Con más mujeres como ella, África sería distinta

Viernes, 8 de octubre 2010
 
Y es que con su cara risueña, una sonrisa estrepitosa y alegre, y con unas ganas impresionantes de disfrutar la vida, Becky se autodefine como una “strong woman”. Y en verdad lo es. Es una mujer fuerte, fuerte de carácter, fuerte en las tradiciones y sobretodo, fuerte en sus convicciones.

Tiene 29 años, un trabajo como funcionaria de Hacienda (al que reconoce abiertamente que le costó poco acceder, ya que su tío es uno de los jefes, pero que lucha día a día para mantenerlo haciéndose valer por sus propios méritos), una pequeña tienda de ropa de diseño “propio” y abalorios que hace en sus ratos libres. Tiene coche propio (su Jaguar, como ella le llama cariñosamente) y una casa que no está nada mal. Para ello, se levanta a las 5 de la mañana y no regresa hasta que el sol hace tiempo se ha ocultado, a eso de las 18:30 h.

Hasta aquí y con nuestra educación y mentalidad europea la veríamos como a una mujer de nuestro tiempo, independiente, trabajadora y luchadora. Como digo, desde nuestra perspectiva veríamos esto como bastante “lógico y normal”, pero no olvidemos de que hablamos de una mujer en África. Aún así, si metemos en la coctelera que desde hace año y medio mantiene una relación sentimental con Raji, de 50 años, divorciado y con tres hijos, podemos decir a todas luces (yo al menos así lo digo) que estamos ante una mujer bastante atípica en un país africano.

Cuando con unos ojos abiertos como platos yo le muestro mi admiración por ella, un poco sonrojada, suelta una pequeña carcajada y dice “que la vida es para disfrutarla, no para sufrirla”.

Nos habla de las tradiciones que pesan sobre las mujeres en su país (perfectamente extrapolables al resto de países del áfrica subsahariana) y se reconoce con mucha suerte. Sabe perfectamente que en otros puntos del país las niñas, según nacen, son ofertadas al mejor postor varón y que sus primeros 15-16 años se basarán únicamente en aprender las tareas del hogar para cuando, llegada esa edad, regrese ese hombre se la lleve y la convierta en su esposa. También sabe que esa niña no tardará en tener 3-4 críos/as y que su marido de 70 años morirá en breve, quedándose entonces ella sola en el mundo, ya que la mujer no puede heredar nada de su anciano esposo. Entonces, no le quedará más remedio que volver a cerrar el círculo y “vender” a sus hijas de la misma manera que sus padres lo hicieron años atrás con ella.

Todo esto Becky lo sabe y nos lo cuenta con una mueca de dolor y resentimiento, y como ella misma dice “es terrible y horrible lo que pasa con las mujeres en este país”. Pero a renglón seguido añade que no se puede hacer nada porque es muy difícil luchar contra las tradiciones. Yo le digo que las tradiciones cuestan cambiarlas pero, con esfuerzo, se pueden cambiar. Lo que pasa es que la pobreza es un fuerte aliado de todas estas tradiciones y ayuda a que nunca podamos romper ese círculo.

Becky menea rotundamente la cabeza de un lado para otro para decirme que “NO”, que ella no va a educar a sus hijos de la misma manera que sus padres la han educado a ella. Ahí está el cambio, la digo. Pero claro, ella sabe de sobra que personas con la suerte de ella sí podrán romper ese círculo pero que mujeres que viven en el norte, muy alejadas de la capital, y sin maneras de subsistir, pocas o ninguna serán las que tengan una oportunidad para poder romperlo.

Nos habla de una historia reciente, de cómo una niña logró escapar de su entorno momentos antes de ser entregada a un señor para desposarla. Nos dice que consiguió llegar hasta Accra, la capital, y nos narra, con una cara de inmenso dolor, lo que esa niña tuvo que pasar hasta que un día sus tíos dieron con ella, la encadenaron y la devolvieron con sus padres y futuro esposo. Chasquea los dientes y dice: “hubo un gran revuelo, pero... al final, todo el mundo lo ha olvidado. Es una historia entre miles de niñas que viven esto a diario en mi país, aunque lejos de aquí”. Pero ella no se da cuenta de que no todo el mundo lo ha olvidado porque ella lo sigue manteniendo vivo en su memoria.

En el transcurso de nuestra conversación hay momentos en que se la ve en la mirada el cansancio de una mujer luchadora, frente a viento y marea, por su libertad. Pero como digo son solo unos instantes porque rápidamente nos dice que ha dado un ultimátum a Raji para que se decida sobre sus vidas. Ella quiere ser madre y lamenta que por presiones familiares tenga que ser a través del matrimonio. A ella lo que le gustaría simplemente es ser madre soltera porque considera que para las mujeres africanas el matrimonio es una distracción de sus propias vidas y no les aporta nada, más bien lo contrario.

Le preguntamos que pasaría si fuera madre soltera y ella con un gesto rápido se lleva las manos a la cabeza y con una amplia sonrisa dice: “mis padres se mueren”. Pero rápidamente dice que es su vida y no la de sus padres, y hará lo que tenga que hacer. Dice que a ella no le hace falta marido y que lo tiene todo perfectamente calculado en su vida. Nos cuenta a que edad como máximo se quiere quedar embaraza, cuantos hijos/as quiere tener y hasta tiene un pequeño negocio (la tienda de ropa y abalorios) que es el sustituto de los ingresos de un marido. Nosotros nos quedamos boquiabiertos ante tanta clarividencia y ella nos observa divertida y entonces añade: “eh, que yo he estudiado marketing de empresas!!”. Los tres nos reímos abierta y fuertemente. Como he dicho, es una mujer fuerte, aunque también añadiría, valiente.

Nos quedamos unos instantes en silencio reflexionando sobre toda la conversación, y creo asegurar que por nuestras mentes pasó la imagen de miles de niñas que en ese mismo momento estarían temerosas del día que sus futuros esposos vengan a por ellas. No tendrán la suerte de nuestra Becky, y los tres somos consciente de ello.

Un suspiro arrancado de lo más hondo nos saca de nuestras reflexiones y con una amplia sonrisa nos dice que es tarde y se tiene que ir a dormir. Tiene que seguir luchando por su futuro, por la vida que ella desea. Sabe que nadie se lo va a regalar y por eso todos los días se tiene que levantar a las 5 de la mañana. Yo me despido de ella diciéndole que es mi “heroína africana”, a lo que ella me contesta con una sonrisa.

Las mujeres africanas lo son todo para este continente, ellas son el alma y el espíritu de África y llevan sobre sus espaldas el peso de todo un continente. Sin embargo la cultura africana todavía sitúa a la mujer en último lugar, y la hacen sentir como algo inferior en la sociedad. A las mujeres en África no se les permite tomar decisiones sobre su propia sexualidad, sobre derechos de propiedad, o sobre decisiones directamente relacionadas con las oportunidades económicas.

Aún así, mantengo la esperanza de que cada vez haya más mujeres con las mismas oportunidades y, sobretodo, valentía que tiene Becky, y que entre todos/as podamos unir esfuerzos para dar el suficiente poder a las mujeres africanas en la lucha por sus derechos.

Por ello pienso que con más mujeres como ella, África sería distinta.

martes, 7 de septiembre de 2010

¿Dónde puedo mear, en la tapia derecha o izquierda?

Domingo, 5 septiembre 2010

Esta pregunta que nos puede parecer “tan extraña”, es de lo más normal en la vida de las personas en una ciudad como Accra. Y claro, si uno tiene ganas de pass urine (pasar la orina) en mitad de la calle, pues… lo lógico es preguntar al obrero responsable de la obra donde podemos pasar o echar fuera susodicho liquidillo corporal: a la izquierda o a la derecha de la obra? En fin, cosas de África. Y es que a uno se le olvidan ciertos detallitos cuando lleva unos años sin pisar este maravilloso continente.

Nuestra llegada… pues como una llegada normal a una ciudad africana de noche. Llegas después de 12 horas de viaje, dormido y desorientado. Sales como un conejo que lleva metido en una jaula y todo te parece extraño, así que te dejas guiar y de repente te encuentras alojado en una Asociación de Enfermeras (una especie de residencia de estudiantes), muerto de hambre y sed y lo único que puedes hacer es meterte en tu habitación y esperar a que amanezca y todo se vea con los ojos de un nuevo día (claro, previo los correspondientes chupitos de whisky calentorro). Eso sí, si de repente a uno le entran ganas de mear y quiere hacerlo a la europea, pues se puede encontrar que, después de deambular por pasillos encontrando el dichoso toilet, al entrar se encuentra a una señora, de cuclillas y a oscuras aseándose sus partes más íntimas. Vamos, que la pillé con todo el cho…ako al aire!! En fin, cosas de África.

Lunes, 6 septiembre 2010

Después de un desayuno, muy esperado por nuestros estómagos, a base de té y cebolla cruda dentro de una tortilla, nos recogen para visitar las “instalaciones” de IYEP. Allí nos dicen que nos han cambiado de proyecto, ya no vamos a estar en el Campamento de Refugiados de Buduburam. En cambio estaremos en un hospital haciendo campañas relacionadas con el sida. Este cambio no sabemos muy bien a que es debido y las explicaciones no nos convencen, pero lo dejamos pasar hasta el miércoles, día que comenzamos en el proyecto. Mientras toca training, vamos el entrenamiento. Esto consiste en desplegar un mapa de Ghana en el suelo y el director de IYEP nos va explicando la historia del país. Bueno, más que explicarnos la historia de su país va leyendo lo que pone en la leyenda (valga la redundancia) de dicho mapa. Esto dura como 20 minutos, después nos vamos con una persona a ubicarnos por la ciudad de Accra. Estamos toda la mañana sumergidos en la caótica y atascada capital, subiendo y bajando de tro-tros (furgonetas a modo de autobuses), con un sol y humedad de justicia. Al final, mi mente no puede más y se niega a entender ni una sola palabra de inglés ghanés más. Menos mal que para entonces Mads coge el relevo y llevamos a buen fin el día.

Mañana tenemos una clase (jejeje) sobre la vida social de Ghana (idioma, tradiciones, etc.), después iremos a ver la ubicación del proyecto y por la tarde-noche a la casa de la familia que nos hospedará durante 60 días. Todo esto acompañado de nuestro fiel guía Adam (o Adem, no sabemos muy bien como se llama) que en teoría nos enseñará como ir de la casa al proyecto sin que nos perdamos en el camino. Complicado lo tiene el amigo.

En fin, que estamos bien. Al final hemos comido, cenado y desayunado, y no hay nada que un buen whisky con pepsi-mirinda-cocacola sin hielo y mezclado en una botella vacía de agua no pueda solucionar, y así ver este país como lo que es… una maravilla!!!

Seguiremos informando. Muchos besos a todos/as.

martes, 10 de agosto de 2010

Comenzamos!!

África en la mirada
Antes de nada os queremos dar la bienvenida a nuestro blog. En el vas a poder encontrar las vivencias y experiencias que vayamos teniendo sobre nuestro trabajo en Ghana durante los próximos meses de septiembre, octubre y noviembre. Más adelante os contaremos cual es el proyecto al que nos han destinado así como nuestras tareas y responsabilidades dentro del mismo.
No queremos que este blog sea un simple diario de viaje en donde nosotros vayamos escribiendo sobre nuestro día a día, si no que nos gustaría que fuera un medio de comunicación entre vosotros/as y nosotros. Queremos saber de vosotros/as, queremos saber de vuestro día a día. Por ello, los comentarios están abiertos a todo el mundo sin restricciones ni usuarios. Eso sí, nos gustaría que te suscribieras y que siguieras nuestras andanzas. Para ello tienes un link en la parte inferior derecha donde podrás hacerlo, así como una encuesta que nos servirá de guía de si lo que hacemos lo hacemos bien o mal.
Y por el momento nada más. Nosotros iremos actualizando este blog en la medida que los medios tecnológicos a nuestro alcance así nos lo permitan.
Ah! sí, por cierto una cosa más. Las entradas (al igual que la mayoría de los títulos del blog) estarán en dos idiomas. Las diferenciaremos en dos colores distintos, ya que unas serán las realizadas por Paco en español y otras las realizadas por Mads en danés. Ya entenderéis que somos muy internacionales y tenemos que dar gusto a nuestros/as lectores/as daneses/as y españoles/as. ;-)

Ahora sí, comienza la cuenta atrás hacia nuestro destino: África.

Mads & Paco